El Palacio de Congresos de Europa sorprende al viandante por tener una estructura contemporánea integrada en el entorno urbano. Es un edificio singular y es todo un icono de la conocida como arquitectura verde. Un tipo de arquitectura sostenible, que piensa en la proyección del ser humano en el medio ambiente.
La construcción fue diseñada con el objetivo de proporcionar una gran comodidad al visitante, en todos sus aspectos, tanto física como espacialmente. Su símbolo de identidad es el jardín vertical que cubre la fachada con ecosistemas autóctonos y más de 33.000 plantas.
Además ha recibido diversos premios en relación con el respeto hacía el medio, como por ejemplo, la categoría edificio Passivhaus, un reconocimiento por su eficiencia energética. Fue otorgado por el Consejo de Construcción Verde de Estados Unidos.
Es conocido por ser el lugar ideal para la celebración de distintos eventos y conferencias. Cuenta con dos auditorios y 20 salas con una capacidad desde 25 hasta 1.200 personas.