Ubicación
La ciudad portuaria de Alicante se encuentra enmarcada dentro de la Comunidad Valenciana, su comarca está formada por San Vicente del Raspeig, San Juan de Alicante, Muchamiel y Campello. Tiene un paisaje propiamente mediterráneo, caracterizado por el mar y la montaña, es conocida turísticamente como la Costa Blanca.
Clima
Alicante es conocida por tener un buen clima prácticamente durante todo el año, llega a disfrutar de más de 2.800 horas de sol y tiene una temperatura media anual de 19.3ºC. Disfruta de muchos días claros, por este motivo es perfecta para las vacaciones de todos aquellos que quieran disfrutar de la brisa marina y el sol.
Tiene un clima típico del Mediterráneo, es decir, templado. De hecho, tiene una especie de “microclima” creado por la cadena montañosa y las colinas del norte. No suele llover más de 20 días al año e incluso en invierno la temperatura no baja de los 16ºC.
Mejor época del año
Como puedes imaginar, cualquier momento es bueno para visitar Alicante, el clima no es un impedimento para disfrutar de la ciudad. Aunque, suelen recomendar las fechas a partir de mayo hasta octubre, para quienes buscan el calor de la playa y las actividades acuáticas y turísticas.
Sin embargo, si no eres una persona fiestera ni te gustan las aglomeraciones quizás prefieras evitar las temporadas altas (es decir, en verano) y visitar la ciudad en otoño, las temperaturas siguen siendo agradables. Aunque debes tener en cuenta que quizás encuentres algún día de mucho viento, lluvia o frío (todo no se puede tener).
Historia
El territorio alicantino ha estado poblado desde la Prehistoria, prueba de ello son los distintos yacimientos que podemos encontrar en el Campo de Alicante (algunos grupos humanos datan del II milenio a.C). Aunque, podemos hablar de sus orígenes a partir de los poblados íberos del siglo III a.C quienes comenzaron a comercializar con el resto de civilizaciones del Mediterráneo (como los fenicios, los griegos y sus aliados), uno de los asentamientos más conocidos es el Tossal de Manises. Los siguientes que se hicieron con el territorio fueron los romanos, fundando Lucentum sobre el territorio ibero. Durante mucho tiempo funcionó como puerto marítimo-fluvial pero al final la población fue desplazándose al monte de Benacantil, dando como resultado el actual casco urbano.
En el período medieval en el año 713 los visigodos encabezados por el conde Teodomiro de Oriola negociaron un acuerdo con los musulmanes del territorio para no tener ningún conflicto. Sin embargo, no dio buen resultado, en el 779 el emir Abderramán I derogó los acuerdos y las exigencias tributarias. El siglo VIII se caracterizó por el dominio musulmán del territorio, entonces conocida como Medina Laqant o Al-Laqant (el tóponimo valenciano deriva de aquí, “Alacant”). Construyeron las principales defensas de la ciudad y sirvieron como puerto del Mediterráneo, perteneciendo a las Taifas de Denia, Almería y Murcia.
Hasta que en el siglo XIII, el infante Alfonso (futuro rey Alfonso X el Sabio) toma la villa a los andalusíes y lo conmemora nombrando al castillo árabe como Santa Bárbara e incorpora la ciudad al reino de Castilla. Los mudéjares no consintieron perder el territorio y estuvieron luchando durante más de 50 años con continúas idas y venidas de poder. La larga etapa medieval quedó marcada por los conflictos e intentos de tratados, siendo el definitivo Tratado de Almizra.
Desde el siglo XVI, en época moderna, Alicante triplicó su población y obtuvo el título de ciudad, desarrollando sus instituciones y economía, su puerto fue el más importante del reino de Valencia. Aunque también estuvo envuelto en conflictos de gran relevancia como la rebelión de las Germanías (1519), la guerra de sucesión española (1701-1714) y la Guerra de Independencia (1808-1814).
La época contemporánea también fue definitoria para la ciudad, se enfrentaron a un incipiente desarrollo del transporte, las infraestructuras e industria, al mismo tiempo que tuvieron que lidiar con la guerra civil española y los bombardeos.
En la actualidad Alicante es una ciudad en continua mejora, que combina sus atractivos turísticos con el resto de industrias emergentes como el cine en la Ciudad de la Luz y los eventos deportivos como la Volvo Ocean Race.
Transporte
Alicante es una ciudad sencilla para visitar, los principales monumentos se concentran en un ratio de entre 15 minutos y media hora. Lo mejor que puedes hacer es caminar y disfrutar de un clima y paisaje agradable.
En el caso de querer desplazarse a zonas más alejadas también dispone del servicio de tranvía que conecta distintos puntos de la ciudad y alrededores. Además de varias líneas de autobuses urbanos.