La Plaza Nueva o Plaza de España es una muestra del esplendor vitoriano de finales del siglo XVIII, en aquellos años comenzaron a plantearse ampliar la ciudad más allá del centro histórico. La gran mayoría de propuestas fueron la construcción de plazas, suponían una expansión en amplios sentidos, tanto territorial como socialmente. Ya que proporcionaba espacios de encuentro para el ciudadano.
La Plaza Nueva fue inaugurada en 1791 y estuvo a cargo el arquitecto Justo Antonio de Olaguíbel quien construyó un cuadrado perfecto de 61 metros de lado. Resulta muy interesante fijarse en cómo la plaza se ajusta al ensanche neoclásico. Además de la modernización del espacio también se le dio un carácter municipal a través de la distribución de las fachadas interiores. De hecho, muchas de las Plazas Mayores de España adquirieron está configuración cuadrada, con pórticos y tradición clásica.
Uno de los símbolos más icónicos de la plaza es el escudo de la ciudad en el frontón triangular del Ayuntamiento o Casa Consistorial, se puede ver esta panorámica desde la calle Mateo Moraza. La foto más típica es paseando por los soportales tan característicos del entorno.
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