La Catedral de María Inmaculada o Catedral Nueva se ubica enfrente del Parque de la Florida. Es un edificio de estilo neogótico con grandes dimensiones, imponente con su trabajada decoración escultórica y vidrieras, que no te dejará indiferente.
La Catedral fue consecuencia de una serie de acontecimientos. En 1862 se creó la Diócesis vasca y la capitalidad recayó en Vitoria. Al principio la Colegiata de Santa María la ubicaron en el casco histórico de la ciudad. Sin embargo, no se pudo mantener el proyecto porque la Catedral Vieja estaba dando serios problemas y no cumplía con los requisitos necesarios.
La solución fue sencilla, construir una nueva catedral.
La historia de la construcción desde sus inicios ha pasado por distintas fases.
Todo comenzó en 1906 con el concurso propuesto por el Obispo Cadena y Eleta. El proyecto lo ganaron los arquitectos Javier de Luque y Julián Apraiz. Eligieron el estilo neogótico como representativo de la belleza y la espiritualidad. La colocación de la primera piedra fue el 4 de agosto de 1907 y al evento acudieron todo tipo de personalidades de la época como la familia Real y el cardenal Legado del Papa Pío X.
Los siguientes años la construcción tuvo buen ritmo, gracias a todos los obreros, artesanos y artistas que trabajaron. En 1909 fundaron la Escuela Prácticas de Modelado y Talla para dotar de la formación necesaria a todos los trabajadores.
Sin embargo, a pesar del buen comienzo, las obras quedaron paralizadas en 1914 por problemas de financiación y el nombramiento del obispo Cadena y Eleta como arzobispo de Burgos. Las obras no volvieron a activarse hasta 1946 ¡Más de 30 años sin avanzar!
Finalmente, el proyecto se terminó en 1969 con diversas adaptaciones de presupuestos, reformas y mayor sencillez en todo el edificio.
Hoy en día se consagra como una de las construcciones más icónicas de Vitoria.
Su visita resulta de interés, precisamente, por ser ejemplo de construcción moderna.