Ubicación
Dentro de la comunidad autónoma de Galicia encontramos su capital, la Coruña.
Una ciudad frente al océano Atlántico con un puerto pesquero y mercantil histórico enmarcado en la costa noroeste de la península ibérica en las Rías Altas, en concreto, en la Costa de Ártabra. El territorio se caracteriza por sus extensos paisajes, playas, buen marisco y cascos antiguos mágicos.
Clima general
En general, Galicia tiene fama de ser fría y lluviosa, es parte de su encanto, La Coruña no es para menos. Sus veranos son cómodos y suaves, mientras que sus inviernos son largos, fríos, mojados y con bastante viento. Durante el año las temperaturas oscilan entre los 7 grados hasta los 24, de hecho, es extraño que bajen a 2 grados o que suban a 28 grados.
Mejor época del año
La costa gallega ofrece unas temperaturas estables durante todo el año, perfectas para recorrer casi cualquier lugar a pie y disfrutar del paisaje. Una de las mejores opciones es visitar las tierras gallegas en verano ya que no te encontrarás con un calor muy intenso y podrás descubrir los distintos pueblos, villas y sus fiestas.
Pero, si prefieres menos masificación turística, te recomendamos el otoño con sus colores ocres y una tranquilidad muy gratificante. Eso sí, ten en cuenta las posibles lluvias y la bajada de temperatura. Cada estación te brindará una posibilidad distinta, te aconsejamos ir preparado por “capas” (camiseta, sudadera y abrigo) y será suficiente.
Historia
Desde el siglo III a.C encontramos que el territorio coruñés estaba habitado por los conocidos como “artabrians” en la Cidade Vella (Ciudad Vieja) que construyeron sobre una antigua fortaleza celta. Estos habitantes fueron los primeros en poner nombre a la zona.
A partir de la ocupación romana en los siglos I y II, el territorio comenzó a expandirse y se construyeron los primeros monumentos como la Torre de Hércules en el antiguo puerto de Brigantium. Desde aquel momento distintas civilizaciones y culturas fueron asentándose en el territorio con el paso del tiempo, los siguientes fueron los árabes (s.VIII hasta el X) aunque no tuvieron la misma repercusión que en el resto de la península, los portugueses (s.XIV) y finalmente los españoles.
Durante la Edad Media A Coruña no se enfrentó a los problemas de enfrentamiento con los árabes, sin embargo, sí tuvo las redadas normandas y los ataques vikingos a la ciudad. Una de las soluciones que encontraron fue instaurar un puesto de militares para defender el Faro (las ruinas de la Torre de Hércules).
En época moderna, a partir del 1522, el Gobierno del Reino de Galicia estaba autorizado para vender especias y se le permitió tener comercio con la India, lo que propició su crecimiento comercial pero también tuvieron que proteger las costas y construyeron el Castillo de San Antón.
Ya en el siglo XIX y XX, A Coruña tuvo que enfrentarse a distintas batallas que cambiaron el curso de su historia contemporánea, como por ejemplo, la Guerra de la Independencia, donde los británicos se enfrentaron a los franceses en 1809 en la Batalla de A Coruña. Otro evento importante fue el desarrollo de los negocios como el vidrio, los textiles, el gas y el fósforo. Y por la parte más erudita, tenemos el Rexurdimento, la Real Academia Gallega y las Hermandades de la Lengua Gallega como pilar para resaltar el habla gallega.
Actualmente, A Coruña divulga su patrimonio histórico y cultural con orgullo mientras la ciudad continúa creciendo e incorporando los últimos avances.
Transporte
A Coruña permite al visitante moverse libremente por la ciudad a pie, es la mejor forma de conocer sus encantos. De hecho, cuenta con varias rutas temáticas muy sencillas para poder disfrutar de los distintos atractivos turísticos. También existe la posibilidad de moverse en bicicleta ya que cuenta con una red de carriles bici con más de 13 kilómetros por el Paseo Marítimo. Podrás encontrar alquiler de bicicletas como “BiciCoruña”.
Por supuesto, la ciudad cuenta con autobuses urbanos, taxis y parkings públicos para los coches.