A lo largo del tiempo, Teguise fue la capital de Lanzarote pero en 1847 todo cambió y Arrecife logró la capitalidad. Desde entonces su importancia ha ido aumentado, transformándose en un centro de relevancia comercial y turística pero conservando su esencia marinera.
Durante nuestra visita ¿Qué nos ofrece Arrecife?
El punto más característico es el paseo marítimo. Es la zona más popular y cercana al casco antiguo, desde allí podemos dirigirnos hacia las distintas calles históricas y museos. Lo primero que destaca es el Castillo de San José, su propósito era defender la bahía de los continuos ataques piratas (actualmente, es el Museo Internacional de Arte Contemporáneo), otro castillo es el de San Gabriel, también fue una fortificación defensiva durante el siglo XVI (ahora es el Museo Arqueológico y Etnográfico de Lanzarote).
Pero si lo tuyo son las compras, la Calle Real es la mejor opción, cuenta con tiendas, restaurantes y zonas de paseo agradables. A lo largo del recorrido también te encontrarás con el Puente de las Bolas, el Charco de San Ginés o la Playa del Reducto.
Así que ya sabes, toma nota, en el Arrecife podrás: conocer la historia local, degustar un buen plato canario, realizar tus compras más turistas o comenzar muchas de las excursiones que te llevarán por la isla.