A lo largo de la historia las islas han sido utilizadas para distintos cometidos, la piratería fue una práctica extendida bastante común.
También era frecuente el robo a los pobladores y aborígenes. Gran parte de ellos fueron destinados al servicio de los cortesanos europeos.
Tras la conquista los piratas estuvieron más presentes que nunca y supusieron grandes problemas al Imperio español. De hecho, desde que Colón la tomó como puerto de escala para los navíos que se dirigían a América, las aguas del archipiélago estuvieron repletas de piratería. Muchos de ellos esperaban las flotas de las Indias para apoderarse de sus cargas traídas del Nuevo Mundo.
El Museo de la Piratería se encuentra ubicado en el Castillo de Santa Bárbara, justamente en el volcán Guanapay en la Villa de Teguise. Este lugar sirvió como resguardo de los piratas durante mediados del siglo XV, la fortaleza es prueba del terror que se sufría en las costas.
El espacio está dedicado al aprendizaje de este período histórico tan relevante para la isla, además de desmitificar muchas de las leyendas que esconden a los piratas. Durante la visita ofrece un recorrido por las invasiones, saqueos y las historias de los piratas más temidos.
Actualmente el museo permanece cerrado por obras, recomendamos que consultes su página web para asegurarte tu visita.