La Torre de San Martín es otra de las construcciones más características de Teruel, suele confundirse con la Torre de San Salvador de los Reyes por sus elementos decorativos similares.
Está torre fue edificada entre 1315 y 1316, con el tiempo quedó adosada a la iglesia de San Martín (1706) en sustitución a la anterior edificación mudéjar. La construcción es ejemplo de las típicas torre alminar almohades, tiene una estructura concéntrica separada por pasillos y escaleras hasta conducir al campanario. Al igual que otras torres de Teruel, es de planta cuadrada y el final está formado por una bóveda de cañón apuntando con paso a la calle.
El interior está compuesto por tres estancias distribuidas en tres plantas, cubiertas por bóvedas de crucería y muros de ladrillo. Es otro de los alardes de la adelantada ingeniería que manejaban los moriscos del momento. En cuanto al exterior, destaca la elaborada decoración típica del arte mudéjar con cerámica vidriada en verde y blanco. Un detalle muy bonito son las estrellas de ocho puntas blancas con borde verde que adornan la torre. Proviene de la tradición almohade sevillana, todo un símbolo cultural.
La torre continúa formando parte del paisaje urbano de Teruel gracias a los esfuerzos a lo largo del tiempo por restaurarla y conservarla. Son varias las intervenciones que ha sufrido, desde las de 1549-1551 reforzando con un muro de piedra en Talud hasta la detención del proceso de demolición por Ricardo García Guereta antes de la guerra civil.
Puedes visitar la torre, descubrir sus 40 metros de altura e interesarte por toda la historia que guarda.