Al igual que otros lugares de costa, la Catedral de la Encarnación tenía como objetivo servir como barrera ante los continuos ataques piratas berberiscos. Su función protectora llama la atención, no solemos estar acostumbrados a encontrar un templo religioso que estuviera también destinado a la defensa.
Su construcción es del siglo XVI, tiene un estilo gótico indiscutible y un exterior robusto, preparado para el impacto. Sus torreones son robustos mientras que las portadas son renacentistas y el interior destaca por guardas capillas como la del Santo Cristo de la Escucha y un impresionante Altar Mayor barroco. El arquitecto de esta obra fue Juan de Orea, diseñó la Catedral. En los años venideros las obras continuaron bajo las órdenes del episcopado de Fray Juan de Portocarrero (conocido por ser el mecenas y promotor de la construcción de la Capilla del Sagrario, anexa a la Catedral).
A lo largo de la historia la Catedral ha pasado por todo tipo de momentos, la Guerra Civil dejó una marcada impronta que obligó a reconstruir el patrimonio dañado. Las salas habilitadas fueron las que están junto al claustro de estilo neoclásico del siglo XVIII.
Almería es tierra de escenarios de película, la Plaza de la Catedral no pasó desapercibida y salió en el rodaje de la película Patton (en concreto, sale la fachada del Palacio Episcopal y la Casa Sacerdotal San Juan de Ávila).
Como curiosidad, cuando estés contemplando el exterior de la catedral busca uno de los símbolos de Almería, el Sol de Portocarrero. Es una escultura bajorrelieve que representa un sol con cara humana y está adornada con guirnaldas, simboliza el renacimiento de la religión cristiana. No pasa desapercibido.