La Iglesia o parroquia de San Pedro está levantada sobre el convento de San Francisco del siglo XVI, la edificación quedó derribada por culpa de un terremoto en 1790 y tuvo que volver a construirse en 1800.
A partir de 1835 tanto el convento como la iglesia fueron desamortizados y el templo pasó a ser sede de la parroquia de San Pedro. No fue hasta 1848 cuando se urbanizó la zona y decidieron construir la Glorieta o plaza, a lo largo del tiempo ha tenido muchos nombres como Plaza de San Francisco, Plaza de San Pedro o Glorieta de Sartorius. En la época fue un centro de reunión importante, caracterizado por los cafés visitados por la alta burguesía del momento.
La Iglesia de San Pedro ha pasado por muchos momentos trágicos como los ocurridos durante la Guerra Civil, se sucedieron una serie de incendios, posibles expolios y destrucción. Es llamativo contemplar en la actualidad como gran parte de las obras se conservan parcialmente dañadas y muestran los ataques de aquella época, como por ejemplo, el fresco que representa la Defensa de la Inmaculada por España y la Orden Franciscana. De hecho, se construyó un refugio bajo la iglesia, provocando que todo quedara casi en ruinas.
En la actualidad se alza una iglesia del mismo nombre, aunque también dañada por culpa de las construcciones de la plaza en los años 80. Si pasas por la zona es interesante detener la mirada es está edificación tan pintoresca por su historia.