Una de las actividades más sencillas que puedes hacer por el centro histórico de Almería es pasear sin un itinerario predeterminado por las principales calles que componen esta emblemática zona.
Puedes empezar la ruta desde la Catedral e ir acercándote a la Plaza de la Constitución.
Una de las recomendaciones más almerienses es pasarse cuando el hambre aprieta por la Calle Jovellanos, es el rincón por excelencia para descubrir buenos restaurantes y algunas de las mejores tabernas para tapear.
Después de tener la barriga contenta puedes comenzar el paseo e ir por las distintas calles peatonales, es interesante ir descubriendo sus edificios, iglesias y distintas zonas llenas de vida. Incluso, llegarás a encontrar trocitos de la historia como los refugios de la Guerra Civil, la Casa de las Mariposas, la fuente de “El Cañillo" y la estatua de Nicolás Salmerón (presidente de la I República).
Si pasear no es suficiente para tus inquietudes intelectuales, puedes contratar alguna de las visitas guiadas que suelen recomendar en los puntos de información.