El Mercado de Vegueta es la parada obligatoria para todo amante de la gastronomía local.
Para poder visitarlo tendrás que dirigirte a la vieja desembocadura del barranco de Guiniguada, frente al Teatro Pérez Galdós, en el barrio histórico de Vegueta. Desde este punto, tienes muy cerquita monumentos tan emblemáticos como la Catedral de Santa Ana o la Casa de Colón. El colorido de su fachada es un indicador de todo el colorido que verás en su interior.
El Mercado es toda una experiencia, está lleno de productos frescos de temporada, colorido, propio de la tierra canaria. Es muy llamativo escuchar cómo se comunican los locales con gracia y amabilidad. Es un punto de reunión, no es solo una actividad para rellenar la nevera, sino que es un momento de ocio, de relacionarse con el vecino y el amigo.
La maravillosa idea del mercado fue del corregidor José Eguiluz, quién pensó que los mercaderes debían tener un espacio recogido para poder vender sus productos. Este hecho ocurrió durante el reinado de Isabel II en 1856, en aquel momento sufrían un grave problema de desabastecimiento. Para solucionar el problema se propuso centralizar los puestos y crear un mercado, donde encontrar fácilmente todo lo necesario para el día a día. El objetivo era disminuir la venta ambulante y congregar a todos en un mismo lugar.
Actualmente el mercado es todo un icono para la ciudad, podrás encontrar desde pescado hasta frutas como mangos, guayabas, caquis, tunos indios, kiwis, nísperos, papayas, pitayas ¡Una variedad infinita de fruta! Toda una delicia para los paladares. Toma un café o un chocolate con churros e inicia tu mañana de compras por el mercado.