La Caldera de Bandama es otro de los espacios naturales del extenso paraje canario, sin embargo, no es el lugar más conocido ni visitado. Ahora que tú sabes de su existencia ¿Te lo vas a perder? Este espacio está ubicado en la capital, Las Palmas.
La “caldera” es parte de un volcán, en concreto, su hundimiento. Este curioso paisaje se formó cuando, durante la erupción de hace más de 2000 años, la capa superficial del cráter se derrumbó y cayó sobre la caldera. Creando un agujero enorme que podemos observar desde el borde superior.
Pero ¿Por qué esta caldera se llama “Bandama”? Es la castellanización informal de Daniel Van Damme, un flamenco que adquirió los terrenos y quería explotarlos plantando viñedos. La práctica de la viña se continúa haciendo en la zona, es muy común encontrarte con bodegas que aprovecha la riqueza de la tierra para el cultivo, el resultado es un vino de una excelente calidad. La zona es conocida como Monte Lentiscal y es otro buen ejemplo de la producción vinícola son los Hoyos de Bandama.
La visita a la Caldera de Bandama impresiona por su particular paisaje producido por el proceso eruptivo, las dimensiones de los agujeros son muy llamativas. Como sugerencia, puedes planificar una escapada a este lugar, alguna ruta senderista y llegar hasta el mirador en la cumbre. Como guinda del pastel, prueba algo de comida típica canaria y un vinito en cualquiera de las tascas.