El Barranco de Guayadeque es una de las tantas demostraciones de la inmensa naturaleza que forma el territorio canario. Es una extensión de barranco de unos 15 kilómetros al sureste de la isla, llama la atención del visitante por su paisaje agreste, laderas escarpadas y vegetación propia de la zona.
No es de extrañar que sea un lugar tan especial, entre sus palmeras nacieron los pueblos sureños de Ingenio y Agüimes. Es considerado unos de los paisajes culturales con más belleza de Gran Canaria, este extenso barranco de 11 kilómetros de largo y 100 metros de desnivel, ha concentrado a lo largo del tiempo una gran cantidad de enclaves arqueológicos prehispánicos. Han descubierto conjuntos de hábitat troglodita, áreas funerarias, graneros y espacios rupestres, curiosamente, bajo los pies de escarpes y laderas. También son destacables sus casas- cueva en el entorno del barranco.
Por este motivo y por muchos otros, ha sido declarado como Monumento Natural por la Ley de Espacios Naturales de Canarias y Bien de Interés Cultural dentro de la categoría de Zona Arqueológica por la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias.
Lo ideal es planear una excursión y visitar el entorno, desde Maspalomas está a tan sólo 30 minutos en coche. Para poder informarte de todo puedes acercarte al centro de visitantes de Guayadeque, podrán aconsejarte sobre rutas, monumentos y restaurantes locales.