En toda ciudad con historia siempre hay un mercado que funciona como parte de su corazón, ese es el Mercado de San Agustín, en pleno centro histórico frente a la plaza del Humor.
El mercado es obra de dos arquitectos del siglo XX: Santiago Rey Pedreira y Antonio Tenreiro. Ambos eran arquitectos municipales cuando decidieron firmar el proyecto en 1932. Su inspiración estuvo clara, el mercado público de la ciudad francesa de Reims, querían crear una estructura parabólica que acogiera los puestos del mercado y a sus gentes con clase. Era la moda de la época, si viajas por Europa podrás ir encontrando este estilo tan característico (otro ejemplo es el mercado de Leipzig en Alemania).
San Agustín tiene un diseño vanguardista con un elemento arquitectónico como protagonista, la cubierta parabólica que crea un espacio amplio, despejado y con unas cristaleras que permiten que la luz solar llegue a todas partes, además de crear un ambiente cálido.
Hoy en día estamos muy acostumbrados a este concepto pero en aquellos años resultó ser toda una innovación. La creación de espacios públicos para el ciudadano fue una iniciativa clara en la transformación de nuestras ciudades. Es una de las visitas indispensables en tu paso por A Coruña, conocerás sus variados productos y también su arte.