La antigua Isla de San Antón guarda un secreto que necesitas conocer, el Castillo de San Antón, una fortaleza de entre los siglos XVI y XVII que destaca tanto por su estructura como por toda la historia que cuentan sus muros.
La construcción del castillo comenzó en el año 1587 mandado por el teniente Pedro Rodríguez, su ubicación fue escogida estratégicamente para defender la ciudad ante los continuos ataques marinos. De hecho, demostró su eficacia en 1589 durante el intento de asedio de la Armada Inglesa. A lo largo del tiempo ha tenido distintas funciones, desde prisión, lazareto (un hospital para personas infectadas) y, finalmente en 1968, como Museo Arqueológico e Histórico de La Coruña.
Durante la visita podrás recorrer las distintas dependencias del castillo y descubrir la extensa colección con todo tipo de artefactos arqueológicos desde la más remota antigüedad hasta la época romana. Resulta interesante descubrir la historia coruñesa a través de los objetos encontrados en el territorio. En la planta baja también podrás visitar la sacristía, la capilla, las casamatas (estancias utilizadas como dormitorios y almacenes) y un aljibe. Como recomendación, es muy curioso ver los petroglifos que fueron trasladados desde el Monte Outón- Polvorín (cerca de la Torre de Hércules).
Por otro lado, dentro del propio castillo, también puedes visitar el Museo Arqueológico con piezas de prácticamente todos los períodos históricos. De entre toda la colección destaca la orfebrería, el megalitismo y la cultura castreña propia de la historia gallega. Continuando con la historia, en la terraza superior, se encuentra un mural cerámico realizado por la fábrica de Sargadelos y diseñado por Francisco Xosé Pérez Puerto en 1987. Está obra recoge episodios históricos importantes para A Coruña, como por ejemplo, la Batalla de Elviña, la hazaña de Maria Pita o las historias del atlante Xerión y Hércules.
La visita es totalmente recomendable para cualquiera que quiera sumergirse en la historia y patrimonio de la ciudad.