Si piensas en el carácter gaditano, probablemente te venga a la mente su alegría y salero despampanante, esos ingredientes los podrás encontrar en una de sus fiestas más identitarias, el Carnaval de Cádiz.
Durante dos semanas podrás disfrutar de una gran fiesta que inunda toda la ciudad con su color. De hecho, está declarado como Fiesta de Interés Turístico Cultural ¡No es de extrañar!
Los orígenes del Carnaval se remontan al siglo XV, época protagonizada por los comerciantes ligures que se desplazaron hacia Occidente tras la caída de Constantinopla a manos de los turcos. Como consecuencia, la bahía de Cádiz se convirtió en una importante colonia genovesa que poco a poco fue propagando sus tradiciones y costumbres, entre ellas, las fiestas carnavalescas. Está actividad fue todo un éxito ya que, por ejemplo, hay constancia documental de peticiones a la iglesia para que los feligreses pudieran ir al Carnaval e incluso se pedía suspender los trabajos de reparación de barcos durante esos días. Es decir, que pese a las prohibiciones y desacuerdos religiosos, el Carnaval fue progresando hasta asentarse como lo conocemos ahora.
En la actualidad, el Carnaval gaditano se caracteriza por mezclar un ambiente divertido con la crítica social más ingeniosa y mordaz. Uno de los elementos más típicos son los concursos de chirigotas, varias agrupaciones de personas eligen una temática (normalmente, relacionada con alguna noticia actual) y cantan sobre ello de una manera elocuente, tienen un estilo propio ¡No te lo puedes perder! Las risas están aseguradas y el buen ambiente también.
Si quieres vivir una de las experiencias más gaditanas esté es tu plan, infórmate de las fechas y acude, como dicen, con una actitud cargada de “mucho cachondeo”.