El Museo Arqueológico es un viaje inmersivo en el tiempo por la historia alicantina y sus alrededores. Es un museo dinámico, pensado para aprender a través de los descubrimientos y yacimientos colindantes, desde la prehistoria hasta el período contemporáneo. Puede que te lleves más de una sorpresa, incluso tienen un barco ¡dentro del museo!
El MARQ fue inaugurado en 1932 por Niceto Alcalá Zamora y estaba en el Palacio de la Diputación. Al entrar al siglo XXI se dieron cuenta que este espacio no era suficiente y decidieron distribuir el patrimonio en el Hospital provincial del arquitecto Juan Vidal (1924). El edificio reunía las condiciones necesarias para el museo, era un lugar amplio, con ocho pabellones. Finalmente, en el año 2000 se le dio este uso y adaptaron el edificio para el museo.
La singularidad del museo reside en su puesta en escena, no se trata de una exposición de los elementos como solemos estar acostumbrados, si no que, se muestra la historia de una manera amena, sencilla y apta para todos los públicos. El valor más importante del museo es transmitir el conocimiento adaptado a cualquier tipo de persona. El recorrido se compone de varias salas ordenadas cronológicamente: la Prehistoria, íberos, romanos, medievo, época moderna y contemporánea. Cada una de estas salas guarda objetos en relación con la época y recrea el ambiente de cada etapa. Es muy interesante disfrutar de piezas tan reseñables como la Dama de Guardamar, las lucernas romanas o algún lujoso mueble del siglo XIX.
Además, también cuenta con salas temáticas para comprender la labor de la arqueología con un ejemplo hipotético de una iglesia o un barco para hablar sobre la arqueología subacuática. Todo esto es lo que compone la exposición permanente pero también puedes disfrutar de las exposiciones temporales de categoría como fue la de los guerreros de Xian (suelen traer piezas internacionales).