La Cara del Moro es la leyenda más popular de Alicante ¿Te has fijado en la silueta que forman las rocas del monte Benacantil? Muchas personas creen ver en ellas el perfil del rostro de una persona árabe ¿Por qué? Nosotros te lo contamos.
La leyenda cuenta que historia de un príncipe musulmán llamado Ben-Abed- El Hacid, que vivía en la fortaleza del Bencantil junto con su hija Zahara. Ben quería encontrarle a su hija un esposo, sin importarle sus preferencias. Sin embargo, Zahara se enamoró de Fernando, el hijo de su enemigo cristiano. Como te puedes imaginar, está relación fue descubierta por Ben y no le gustó nada, al punto de que amenazó a su hija con matar a Fernando si se acercaba a él.
Zahara insistió en que ese era su amor y Ben le propuso un pacto (totalmente imposible), si las laderas del Benacantil amanecían cubiertas de blanco, entonces, se podría casar con Fernando. Al día siguiente los almendros estaban en flor y el monte parecía haber cumplido con la promesa. Sin embargo, esto no fue suficiente y el padre mató a Fernando. Zahara no soportó la pena y se quitó la vida. Ben- Abed al contemplar el crimen tampoco lo soportó y corrió la misma suerte que ambos jóvenes. Todos cayeron por el precipicio y de ahí surge la leyenda, de que el rostro de Ben quedó grabado para siempre en la roca, como castigo divino.
Sea verdad o no la historia, lo cierto es que es una muestra excelente de la inventiva popular para explicar parecidos orográficos y para dar a entender partes de la historia de la ciudad. Y tú ¿Serás capaz de ver la cara del moro?