La Casa Carbonell de Alicante es uno de los edificios más emblemáticos de la Explanada de España, una estampa de las más clásicas de la ciudad justo en frente de la casa Lamaignere.
La construcción data del siglo XX y tiene un diseño propio de la corriente historicista mezclado con elementos del modernismo valenciano. La casa fue un encargo del empresario textil de Alcoy Enrique Carbonell, que había creado su fortuna durante la Primera Guerra Mundial y quería pasar su tiempo libre con el solecito alicantino. El edificio gira en torno a los patios de luces y los núcleos de escalera adosados, en torno a los patios es como se consigue la ventilación principal. Cada planta consta de cuatro viviendas con un comedor, gabinete, sala, tres dormitorios, dormitorio para el servicio, cocina, aseo, servicio, recibidor y vestíbulo. Como es evidente, la distribución responde a los estándares de las clases pudientes del momento.
La fachada es uno de sus sellos de identidad, con una distinción tripartita, amplia simetría y jerarquía, elementos propios de la ornamentación francesa, recargada y clásica. Es interesante la utilización de materiales nobles como el mármol, la piedra arenisca, el hierro y el cristal.
Como curiosidad, el año de su inauguración un hidroavión de Argel se estrelló contra una terraza en la cúpula del edificio, fallecieron los dos tripulantes y provocaron la caída de uno de los remates. La casa ha sido objeto de muchas leyendas e historias, ya sea por su llamativa fachada o por su enclave tan expuesto. Hoy en día la casa está destinada a locales comerciales, oficinas y viviendas de alquiler.