Galicia es tierra de tradiciones y de costumbres que traspasan nuestros sentidos, una de las fiestas más interesantes es la conocida como “a rapa das bestas” (el corte o recorte de las bestias o animales). Su origen se remonta al siglo XV y desde entonces es una de las festividades más identitarias de las tierras gallegas, siendo la más popular la celebrada en Sabucedo (Pontevedra).
El procedimiento es el siguiente: durante la primera semana de julio varios jóvenes van hacia el monte al amanecer para localizar caballos que viven en libertad, salvajes. El objetivo es sencillo, juntan a los animales para luego desparasitarlos, raparlos y volver a soltarlos, parece una tarea fácil ¿verdad? Pues este momento se ha convertido en todo un espectáculo.
Cada año reúne a muchísimos visitantes y curiosos que quieren saber de esta tradición. Lo especial de esta práctica es que no se ata e inmoviliza a los caballos si no que es una lucha cuerpo a cuerpo con el animal para poder rapar las crines. Los “aloitadores” (los mozos encargados del rape) son los valientes que se meten al “Curro” (el lugar donde se procede a la rapa) para realizar esta particular tarea. No es fácil agarrar al animal sin causarle daño y a su vez hacer todo el proceso que conlleva la celebración.
Como curiosidad, solo se rapan en el “Curro” los caballos y yeguas de “El Santo”, el resto de propietarios particulares organizan sus propios Curros el lunes.
Por supuesto, después de la rapa, hay música, comida y bebida en torno a todos los participantes, vecinos y visitantes.v
La vinculación del caballo con las personas es ancestral y así lo creen los gallegos de la zona. Es una experiencia totalmente recomendable, podemos intentar explicar todo el evento pero las palabras son insuficientes para la vivencia que supone.