Santa María la Antigua se precia por ser uno de los símbolos más reconocibles de Valladolid, fue fundada por el Conde Ansúrez en el siglo XI y desde entonces ha sido reformada y adaptada al paso del tiempo, mezclando estilos como el románico y el gótico. Aunque, sin duda, uno de sus elementos más únicos es la torre y el pórtico de estilo románico del siglo XIII, además del campanario más alto de España.
En sus alrededores también encontrarás los restos de unos antiguos baños romanos del siglo I-III. Gracias al descubrimiento, los expertos pudieron verificar la presencia romana en Valladolid.
En general, la zona ofrece un paseo agradable ya que fue restaurada y ahora es peatonal, permitiendo disfrutar de un buen ambiente (especialmente ocupado por universitarios).