El Castillo de la Fuensaldaña guarda en su interior la historia señorial de los Vivero, familia que formó parte del entramado patrimonial vallisoletano.
Don Alonso Pérez de Vivero, contador mayor de Juan II de Castilla, fue quien compró un lote señorial que le otorgaría el poder de construirse un castillo palacio en aquellas tierras… que no llegaría a cumplir, pues fue asesinado por conjurar contra Álvaro de Luna.
Si la historia comienza así ¿Cómo será el resto? ¡Pues igual de interesante! Ya que después de estos hechos el castillo fue confiscado por los Reyes Católicos por mostrar apoyo a la reina Juana y no sería devuelto a sus propietarios hasta el año 1490.
Fue pensado como un castillo que recopila la esencia de la época y forma parte de la Escuela de Valladolid, con elementos comunes como la planta cuadrada y la gran torre del homenaje.
Actualmente representa uno de los mejores ejemplos de poder del bajo medievo en Castilla, además de ser el Centro de Interpretación de castillos. Durante tu visita podrás disfrutar de un recorrido dinámico y armonioso que te sumergirá en la turbulenta etapa palaciega.