Situado en la localidad segoviana de Real Sitio de San Ildefonso encontramos el Palacio Real de la Granja de San Ildefonso, más conocido como La Granja. El complejo forma parte del Patrimonio Nacional y ostenta el título de conjunto Histórico Monumental. ¿Te atreves a adentrarte en el pleno lujo del siglo XVIII?
Su historia comienza en 1717, cuando el primer Borbón que reinó en España vino para quedarse en tierras ibéricas, aquel rey era Felipe V, conocido como “el Animoso” por sus continuos cambios de emoción. Durante su visita el monarca quedó prendado por la belleza del lugar, tanto fue el enamoramiento que mandó construir el palacio y sus jardines. La obra se llevó a cabo por los arquitectos Ardemans, Procaccini y Juvarra, dotaron al palacio de un estilo versallesco, con grandes y ostentosas fuentes, infinitos jardines y salas barrocas bien recargadas ¡La última moda del momento en las cortes europeas!
Su decoración afrancesada no es casualidad, el encargado de diseñar cada detalle fue Carlier, discípulo del arquitecto de Luis XIV, jamás lo habrías sospechado ¿verdad?
Sin duda es un deleite pasear por las inmediaciones, las fuentes están en funcionamiento de abril a octubre, aunque solo hay tres días en donde las encontrarás todas al mismo tiempo encendidas (durante los meses de mayo, julio y agosto).
También podrás visitar la Real Fábrica de Cristales de la Granja, reconstruida por Carlos III en 1770 tras un incendio y la Puerta de Alfonso XII. Además del Museo de Tapices, la Galería de las Estatuas, el Salón del Trono y la Sala Japonesa.
Si no deseas perderte sus principales atractivos, recomendamos sacar las entradas con antelación (para evitar las posibles colas al entrar) y tener en cuenta que lugares quieres ver para no andar por el complejo sin rumbo. En cualquier caso, te sentirás como un rey o una reina, al menos, por un par de horas.