Desde el siglo XIX San Sebastián se mostró dispuesta a la modernidad y el turismo, el Parque de Atracciones del Monte Igueldo es uno de esos lugares suspendidos entre la bruma del tiempo.
El parque fue inaugurado en 1912 por la Reina María Cristina respondiendo al incremento de turismo por las clases nobles y su interés por la zona para el veraneo y la calma en los balnearios de la época.
Es una visita de lo más pintoresca ya que cuando decimos que se ha detenido en el tiempo es ¡por qué es verdad! El emplazamiento cuenta con un funicular decimonónico que te llevará hasta el parque. Allí encontrarás atracciones consideradas hoy en día vintage, como la Montaña Suiza, el Paseo de la Risa o el Laberinto Mágico, además de un torreón del siglo XVIII.
Puedes pensar que unas atracciones tan antiguas no tendrán la emoción de las actuales pero no es así, al contrario, aportan una perspectiva única. No infravalores la Montaña Suiza ya que te sorprenderá su mecanismo y ¡la empinada bajada mientras la gente grita!
Sin duda, el Monte Igueldo es uno de esos clásicos imprescindibles, ya sea por su viaje al pasado o por sus inigualables vistas a la bahía de La Concha, toda una postal.