El culto a San Saturnino en Pamplona es de origen francés, cuando los peregrinos jacobeos llegaron al burgo de San Cernin, al cual se le dedicó un templo gótico. Según la documentación, encontramos culto a su figura desde aquellos tiempos medievales, hasta convertirse en el patrón de Pamplona.
Hoy en día, el 29 de noviembre se celebra el Día de Pamplona o San Saturnino, esta celebración tradicionalmente es la que da paso a los festejos navideños posteriores. Lo más significativo de esta fiesta es la Comparsa de Gigantes y Cabezudos que bailan en el interior del templo. Todo ello queda acompañado por gaiteros y txistularis municipales y el grupo La Pamplonesa. Esta particular exhibición continúa sus andanzas por un recorrido marcado por el baile y el jolgorio.
El evento termina con el tradicional encendido de las luces de Navidad a cargo de distintas entidades y personas voluntarias de la ciudad.