Muy cerquita de Murcia, a unos 6 kms en la pedanía de Algezares, encontramos el Santuario de Fuensanta dedicado a la Patrona de Murcia, la Virgen de Fuensanta.
Sus orígenes se remontan a una pequeña ermita medieval que pasó a ser en el siglo XVII la iglesia que custodia a la patrona. El nombre del lugar viene dado por la fuente que manaba a sus pies, quienes allí vivían aseguraban que las aguas tenían propiedades curativas.
Es un lugar especial en mitad de la sierra, tiene unas vistas panorámicas excepcionales y la imagen de la Virgen tiene la particularidad de ser muy antigua, como mínimo se la data en el siglo XV. Como curiosidad, al principio no portaba al niño Jesús y era una imagen de la Encarnación. Hasta que en el siglo XVI decidieron ponerle al niño en brazos. Desde siempre, la imagen está protegida por el patronato del Cabildo Catedral de Murcia.
Tal es la devoción de los murcianos a la patrona que se realizan dos bajadas del santuario hasta la Catedral de Murcia. Una ocurre el jueves de la primera semana de Cuaresma en celebración del aniversario de su coronación junto con el retorno de la imagen al santuario en la tercera semana de Pascua. La segunda ocasión es el siguiente domingo 8 de septiembre, se celebra una multitudinaria romería en su honor.
Visitar el emplazamiento es rodearse de arte y pasión.
El interior guarda unos espléndidos relieves y esculturas del artista González Moreno, además de pinturas y murales que podrás encontrar tanto en la cúpula como en el coro del pintor Pedro Flores. La historia de Murcia queda grabada en cada una de estas artesanías.
Por si su belleza interior fuera poca, los alrededores guardan un espacio natural protegido además de otros puntos de interés como la Fuente Santa, la Casa del Cabildo y el monasterio de las monjas benedictinas.