La Alcazaba de Mérida fue construida en la etapa musulmana de Mérida por el emir omeya Abderramán II en el 835 de nuestra era, fue diseñada por el arquitecto Abd Allah, basándose en los modelos bizantinos.
Este recinto tuvo varias finalidades, para las dependencias administrativas omeyas y como residencia del gobernador local, además de ser el refugio de la minoría árabe durante las algaradas locales.
Durante tu visita podrás ver como el perímetro de la Alcazaba está rodeado por un gran foso excepto por la parte del Guadiana. A lo largo del tramo se distribuyen 25 torres albarranas, las cuales fueron erigidas por la Orden de Santiago.
El acceso al conjunto se da por una brecha por donde se abría la puerta de la ciudad y en la que se puede ver una réplica de la inscripción cúfica donde consta cuando terminaron de construir la alcazaba.
En el patio podrás ver restos arqueológicos de época romana como la calzada principal, los cimientos de la muralla y de una puerta monumental. Además, en el interior, destaca el aljibe con arquitectura decorativa romana y visigoda, sobre él se ubicó la mezquita y luego la iglesia. Al bajar por sus escaleras notarás la diferencia de temperatura y lo que supuso el tan difícil acceso al agua durante siglos, impresiona ver su buen estado de conservación y la obra de ingeniería hidráulica que representa.
También podrás visitar otras áreas como una vivienda romana y un tramo de la muralla fundacional.