Lavapiés es uno de los barrios más antiguos de Madrid, en él se entremezclan todo tipo de culturas, dotándolo de un carácter variopinto.
Según cuentan, el origen de su particular nombre viene de cuando antaño era el barrio judío, pues en sus calles se daba el acto de la ablución que realizaban antes de entrar a la sinagoga a rezar.
En la actualidad esa multiculturalidad se ve reflejada en sus edificios tradicionales y castizos, como las conocidas corralas, en contraste con las nuevas incorporaciones de inmigrantes venidos de diversas partes del mundo.
Tanto en el comercio como en la restauración podemos ver estas influencias, como es el ejemplo del Mercado de San Fernando, allí podrás encontrar la sorpresa de comprar libros al peso o degustar distintos productos. Otro lugar es el Mercado de Antón Martín, siendo esto un buen ejemplo de mercado gourmet, con comida española, japonesa, italiana, mexicana, colombiana y un largo etcétera. Además, en un barrio tan castizo como este, no puede faltar la degustación de unos buenos callos a la madrileña. Se trata de un plato de casquería (callos, pata y morro) con panceta o jamón, chorizo, morcilla y laurel. Además, su característico toque picante es perfecto para rebañar con el pan.
Por la noche la cultura continúa tanto en sus fiestas, como el Ramadán (para la población musulmana) o la Fiesta Holi (la llegada de la primera para la cultura india) o en los teatros más castizos, como el Teatro Valle Inclán o las distintas salas de teatro alternativo.