La Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, más conocida como la Catedral de Santander, se ubica imponente sobre el cerro de Somorrostro.
Su construcción se remonta a principios del siglo XIII, se trata de un edificio marcado por unas líneas sencillas definidas por los comienzos de la arquitectura gótica, es un espacio amplio, luminoso y sobrio, en el que sorprende la altura de sus naves. El templo se sitúa sobre los restos de unos antiguos baños romanos. La historia cuenta que las cabezas de San Emeterio y San Celedonio se encontraban allí durante el medievo.
Desde fuera, el complejo da la sensación de ser una fortaleza, sin embargo, su interior formado por dos iglesias superpuestas, demuestra lo contrario. En la parte baja encontrarás la Iglesia del Santísimo Cristo (XIII) mientras que la superior lo que conocemos como la Catedral de Santander.
Durante la visita ¿Qué podemos ver? Pues ¡Casi de todo! El edificio es muestra de gran parte de la historia de la ciudad. Ha soportado acontecimientos históricos como la explosión del barco Cabo Machichaco, la Guerra Civil y el incendio que aconteció en 1941. Gracias a las continuas restauraciones y ampliaciones, podemos seguir disfrutando de la Catedral, tanto de las cuatro naves, las capillas, como del claustro con jardín (durante un tiempo también fue el cementerio de la villa).
¡Ah! No te olvides de la torre de la Catedral, actualmente es el Centro de Interpretación de la Historia de Santander. Sus vistas son interesantes aunque escuetas.