Cala Galdana se ubica al sur de la isla en la zona central de Menorca.
Acceder a ella es sencillo, está a 23 kilómetros de Ciudadela y a 36 de Mahón, desde cualquiera de esos puntos tardas media hora en llegar. En concreto, si circulas por la carretera de Mahón a Ciudadela, por el desvío señalizado como Santa Galdana (a la altura de Ferreiras) llegarás al destino.
Su encanto reside en que es conocida como una de las calas más extensas de Menorca, además de ser una zona muy familiar por la diversidad de actividades que ofrece. Es perfecta para ir con barcas a motor, montar en el “lápiz”, hacer parapente, alquilar una barca a pedales o una tumbona con sombrilla y disfrutar de la brisa mientras los pequeños juegan.
Uno de los mejores planes es pasear por y descubrir un entorno virgen, en poco tiempo puedes ir caminando hasta Cala Macarella. La opción de alquilar una barca también está muy bien porque no suele ser muy caro. De esta manera, puedes recorrer gran parte de la costa con una perspectiva distinta, toda una experiencia.
Por supuesto, también dispones de tiendas, quioscos y demás lugares para comprar ese heladito que te apetece después de comer.