El Palacio de la Asamblea es otra de las obras del arquitecto Enrique Nieto, quien aportó gran parte del estilo modernista a Melilla.
En plena expansión de la ciudad surge la necesidad de construir un palacio municipal y en 1929 se convoca un concurso de proyectos. Se presentan distintos arquitectos y finalmente gana Enrique Nieto en el año 1933.
Curiosamente, las obras fueron paralizadas en distintos momentos y por distintos motivos. Uno de los más reseñables el parón de 1936 por culpa de la Guerra Civil, la construcción se demoró tanto en el tiempo que el palacio fue inaugurado el 29 de marzo de 1950 por el general de Melilla, Galera Paniagua y el alcalde de la ciudad, Rafael Álvarez Claro.
El edificio destaca por sus numerosos elementos decorativos tanto en la fachada como en el interior. La parte central resalta por presentar dos torres laterales con una estructura monumental porticada sobre columnas de dos tipos. El conjunto tiene una gran variedad decorativa, destacan sus cúpulas verdes de media naranja rematando las torres. El palacio se ha convertido en unos de los principales edificios de estilo Art Decó por su diseño y monumentalidad. Aún se conserva en su interior parte de la elegancia característica de este estilo, con sus escaleras anchas, sus galerías sustentadas por columnas e incluso un lucernario con una vidriera en el techo. Los salones más apreciados son el salón de sesiones, la sala verde, la sala de visitas y el gran salón dorado de estilo neobarroco.
Hoy en día es la sede del Ayuntamiento de Melilla, si pasas por delante del palacio por la noche, lo verás iluminado de un tono rosado muy agradable.