Situado en la Plaza del Obispo, en frente de la Catedral de Málaga, encontramos el Palacio Episcopal llamando la atención de los viandantes con su fachada en tonos rojizos.
El edificio es un palacio del siglo XVIII con un predominante estilo barroco tardío, destaca su colorido y la imagen de la Virgen de las Angustias situada en la hornacina principal de la portada.
Su interior está definido por unas escaleras imperiales que ocupan todo el centro del recibidor, a su alrededor hay dos patios interiores y un gran fresco da carácter al salón central. Además del propio edificio, el Palacio Episcopal guarda entre sus habitaciones muestras de arte sacro, creando un magnífico recorrido que resume la historia de Málaga.
Es una visita interesante, sin embargo, no es uno de los museos más recomendados ya que no posee una colección muy extensa. Normalmente, se aconsejan otros museos de la ciudad, sin embargo, si ya has visto los principales atractivos y aún tienes ganas de arte, el Palacio te ofrece ese plus.