Nuestra Señora de Sonsoles es una advocación mariana, es decir, que hace referencia a los tributos de la Virgen, venerada en la ciudad de Ávila.
Su festividad es celebrada el primer domingo de julio por su proximidad al día 2 (fiesta de la Visitación de la Santísima Virgen), el día propio de Nuestra Señora de Sonsoles.
La celebración es sencilla y austera pero cargada de significado para aquellos que acompañan a la virgen. Es tradición hacer peregrinación hasta el Santuario de Sonsoles, cuando llegas allí le pides un deseo. Lo curioso de esta práctica es que encontramos que mucha gente se descalza hasta entrar a la puerta de la iglesia.
Después de los oficios religiosos dentro del templo, la gente se reúne para comer en familia en las mesas de piedra que rodean la ermita. La romería es la excusa perfecta para pasar un día agradable, rodeado de los vecinos y participar en una de las tradiciones más arraigadas.